Micrófono dinámico

Son micrófonos cuyo principio de funcionamiento es el transductor dinámico, que es, un conductor eléctrico, en este caso una bobina unida a la membrana o una cinta plana, se desplaza bajo el efecto de las ondas sonoras en el interior de un campo magnético que crea un imán permanente. Son los micrófonos más comunes en la actualidad, tanto en el ámbito doméstico como en aplicaciones de ingeniería de sonido.

En un micrófono dinámico las ondas sonoras golpean un diafragma soportado en una bobina de cable fino. La bobina se encuentra suspendida en un campo magnético permanente.

Cuando las ondas sonoras golpean el diafragma este hace vibrar la bobina en el campo magnético. El resultado es una pequeña corriente eléctrica generada por la fricción, esta corriente tendrá que ser después amplificada miles de veces.

Micrófono dinámico

Una de sus mayores ventajas es que no requieren de una fuente externa de energía para operar y son particularmente resistentes al abuso físico. Sin embargo su fidelidad no siempre es la mejor. Cuando se requiere de menor tamaño, excelente sensibilidad y la mejor calidad de respuesta, otro tipo de micrófono es preferido: el micrófono de condensador.

Los micrófonos dinámicos comerciales poseen geometría cilíndrica, con el diafragma cerca de una rejilla protectora. Están dotados de una apertura para equilibrar la presión en su interior, aunque la mayoría de las veces está oculta. El diafragma está construido con materiales tales como plástico o metal fino con forma semiesférica, muy ligera y con un diámetro de 17 a 30 mm. La bobina móvil tiene un diámetro de 12 a 15 mm, es muy ligera, posee pocas espiras y ofrece una impedancia de 30 a 100 Ω. La sección del cable es redonda o rectangular, de aluminio o cobre, unida al centro del diafragma. La frecuencia de resonancia del sistema varía entre 200 y 500 Hz.

Páginas: 1 2