Altavoz dinámico

El altavoz dinámico de bobina móvil es el transductor electroacústico más generalizado y popular. Se emplean en los receptores de radio y televisión, en las instalaciones de amplificación, en los interfonos, así como en los teléfonos y auriculares de calidad.

Un altavoz dinámico está compuesto por las partes que se indican en la siguiente figura.
A destacar: el imán permanente y la bobina móvil, ya que son el corazón de este tipo de altavoces.

Componentes de un altavoz dinámico

La campana o chasis, junto con el imán permanente forman un conjunto rígido que sirve como soporte para todas las demás piezas del altavoz.
Es importante que este conjunto no llegue a deformarse porque ocasionaría problemas en el sonido emitido por el altavoz.
La campana se suele fabricar con chapa delgada a la cual se le añaden nervaduras para aumentar su rigidez sin aumentar significativamente su peso. Se acostumbra a recubrir con una capa galvanoplástica para evitar su oxidación.
El imán permanente es el excitador del altavoz. Suelen estar fabricados con óxidos ferromagnéticos que permiten generar campos magnéticos muy superiores a los generados por los imanes clásicos, además de ser más livianos que estos.

El cono, la araña, la bobina móvil y la tapa de retención del polvo forman parte del conjunto móvil que será, finalmente, unido a la campana.
Los conos han de poseer una cierta rigidez y, a la vez, han de ser livianos para permitir un desplazamiento lo más ligero posible. Es por ello que se acostumbran a fabricar utilizando materiales fibrosos como la pulpa de papel o la fibra de carbono.
La araña, tiene como misión centrar la parte inferior del cono y la bobina, permitiendo que el conjunto tenga una gran flexibilidad en sentido axial.
La tapa de retención del polvo evita que se pueda acumular el polvo en la zona comprendida entre la bobina y el imán permanente (entrehierro) evitando así efectos indeseados por dicha circunstancia. Esta tapa es únicamente una protección, cualquier altavoz sin esta tapa o con ella dañada podría seguir funcionando perfectamente.
La bobina móvil es una de las partes más delicadas en este tipo de altavoces.
Consta de un tubo cilíndrico, de papel barnizado o aluminio, sobre el cual va un bobinado de hilo conductor (habitualmente cobre barnizado). Esta bobina, junto a sus soporte, deben ser livianos y robustos a la vez, ya que, además del movimiento mecánico al que están expuestos, las temperaturas que llegan a generarse en esa zona suelen ser bastante elevadas. En ocasiones pueden llegan a superar los 200º Centígrados.

Los altavoces dinámicos pueden fabricarse para responder a los tonos graves, a los medios o a los agudos. La potencia irradiada y la gama de transmisión privilegiada vienen determinados por la superficie de la membrana. Los de graves poseen una gran membrana, mientras que en los de agudos la membrana es pequeña.

Pueden fabricarse para potencias de hasta 50 W presentando un rendimiento relativamente bueno. Su impedancia es muy pequeña, de aproximadamente 5 Ω.

Bibliografía

“Electroacústica: Altavoces y Micrófonos” Basilio Pueo Ortega y Miguel Romá Romero

“Electrónica de telecomunicación” H.Haberle